Son varios y de diversas fuentes los comentarios aireando la posibilidad de que el gobierno esté preparando a medio plazo la quiebra fraudulenta de PDVSA.
Esta afirmación es chocante en efecto pero dado que esta empresa es una especie de administradora de las riquezas petroleras del Venezuela (según ella misma se encarga de aclarar con todo detalle y en negrita en el prospecto de los bonos 2014, 15, 16) y sin bienes propios ya que estos pertenecen en su totalidad al estado venezolano una tal quiebra y las demandas subsiguientes que por ley serían dirimidas en los tribunales del país dejaría a los tenedores de bonos materialmente colgando de la brocha y con escasas posibilidades de recuperar su inversión. Los bonos y demás valores emitidos por PDVSA valdrían lo mismo que su peso en papel reciclado.
En estas condiciones y observando la trayectoria anterior de este gobierno que en varias ocasiones ha transitado por la vía de la ilegalidad constitucional y el abuso de poder no sería descabellado pensar en actuaciones fuera de toda lógica económica como por ejemplo emitir grandes cantidades de bonos a bajo precio para colectar fondos y bajar el dólar paralelo mas allá de lo racionalmente apropiado... porque después de todo no tiene importancia ya que no piensan pagar las obligaciones en el momento de su maduración. Quebrar a PDVSA dejaría a sus acreedores con la única alternativa de acudir a los tribunales venezolanos y tener mucha suerte.
A estas alturas creo que ya no veremos la Revolución del siglo XXI pero puede ser que estemos a tiempo de ver

