El misterio de los Petrobones (he escrito Petrobones a propósito para indicar que estos bonos son un hueso) sigue igual, a estas alturas todavía no han sido inscritos en el mercado internacional -en la bolsa de Luxemburgo- como se pensaba, con lo cual siguen sin ser interesantes para los que buscan conseguir dólares en el mercado permuta, de modo que nadie se esta moviendo hasta ver si el BCV da algún otro paso para aclarar la situación.
Solo es posible hacer hipótesis sobre los motivos por los que el BCV no ha procedido con la inscripción en el extranjero, y eso teniendo en cuenta que Luxemburgo es una de las bolsas con menos exigencias legales a la hora de permitir transacciones. Podemos pensar entonces que o bien el instrumento de PDVSA es de tan baja calidad que no pasa siquiera los requisitos mínimos o bien que el Banco Central tiene otros propósitos respecto a esta emisión.
Hay muchos puntos importantes para el inversor que no han sido definidos, uno es como ya dije la inscripción en el extranjero, otro es que siendo este bono emitido por una corporación (PDVSA) le ha sido dado tratamiento de bono soberano exceptuándolo de cumplir con la Ley de Mercado de Capitales como en teoría le debe corresponder lo cual hace su estatus legal mas confuso aún.
Demasiados interrogantes y demasiadas inconsistencias. De todas formas en ciertas casas de bolsa se han inscrito algunos compradores y han hecho ofertas pero muy escasas, a poco más de 24 horas para que acabe el plazo de inscripciones de compra se puede decir que la colocación del petrobono ha fracasado. Y el indicador más claro es la cotización del dólar paralelo que casi no se ha movido.
Desde otro punto de vista es algo inquietante que el BCV haya dicho que no va a poner limitaciones con la posición de divisas de los bancos, es decir que los bonos pueden ser declarados en la hoja de balances como reservas activas en un mayor porcentaje de divisas de lo que permite la Ley actual. Ahora bien ¿como aplicará respecto a si mismo estas correciones espasmódicas el BCV?. Como dije en un anterior comentario el peligro consiste en que de alguna forma el mismo BCV compre los papeles y le entregue dólares de las Reservas Internacionales a PDVSA para que siga con su fiesta. Al no haber ni ser respetadas unas reglas financieramente sanas nos encontramos en un terreno desconocido donde todo es posible.
En conclusión, si todo sigue igual lo mejor es abstenerse de comprar. Es una apuesta demasiado peligrosa para el inversor.

