Chávez y su combo están tan desesperados por conseguir dólares que solo les falta hacer lo que según dicen hizo Irán hace una década: comprar unas máquinas en Suiza y fabricar dólares falsos. El famoso “superdolar” que era casi indetectable.
Por lo demás parece que los inversores están mirando esta nueva emisión de bonos chatarra de la misma forma que las gallinas cuando ven sal: de lado y con precaución. Ya vemos que el índice paralelo se mueve de forma muy pausada en contraste con el mucho ruido y las repentinas subidas de valor en los viejos bonos PDVSA. La gente no le está entrando al trapo rojo del gobierno, y era de esperar después de todo lo que han perdido los inversores con los valores venezolanos.
El repunte del índice de cotización en los bonos PDV17, 27 Y 37 es artificial, ocurre que el Gobierno ha estado haciendo adquisiciones masivas en estos días precisamente para hacer creer a los posibles compradores que los nuevos bonos son ganancia segura. Como si dijéramos, le están poniendo bastante carne en el anzuelo a ver si pescan algo, pero no nos engañemos cuando este gobierno filibustero le haya sacado todo el dinero posible al mercado venderá todo lo que ha comprado en estos días y el valor de los papeles se irá al suelo.
A ver si a estas alturas alguno cree todavía que en las altas esferas gubernamentales hay alguien que se preocupa de si los inversores capitalistas y oligarcas se quedan arruinados y en la calle…
Mi recomendación para los tenedores de los viejos bonos PDVSA: Vendelo todo y vende ahora mismo.
