Se nota que el gobierno sabe que no va a ser fácil cazar más incautos con las imaginarias bondades y beneficios de las emisiones de deuda, por eso las idas y venidas con los bonos de PDVSA que no resultan en absoluto atractivos ni convenientes en el objetivo de exprimir un poco más la cartera a los poquitos inversores venezolanos que van quedando...
Aunque en realidad todavía no se sabe nada en concreto de cómo y en que momento se produciría esta emisión. Posiblemente la rebaja de calificación de la deuda por S&P le enfrió el guarapo a los codiciosos oligarcas chavistas.
De todas formas hacer negocios con los tramposos profesionales que gobiernan el país no es apto para principiantes, porque se puede perder hasta la camisa. Veamos algunas opiniones de los que ya se han quemado las manos con los famosos bonos:
Eva
Barcelona, Venezuela - Lunes,
Yo soy una más de las compradoras de bonos que no sabia en que se estaba metiendo, los compre creyendo que iba a obtener algún beneficio a largo plazo, pero veo que ni a corto ni a largo...
carolina urbaez
caracas, venezuela - Lunes,
compre los bonos y hasta el sol de hoy no me han depositado los intereses. Ya envie al banco una carta en diciembre y todavia no he tenido respuesta. gracias
sally Dominguez
Cua, edo. miranda, venezuela - Sábado,
yo fui al banco venezuela que fue donde los compre y la persona que me atendio no sabe nada de nada me dijo que me depositaban el dinero en mi cuenta del banco venezuela y todavia estoy esperando.
No es un panorama muy alentador. Pero así es como trabajan los chicos de
Más doloroso aún es que la mayoría de estas emisiones de bonos en el 2007 fueron vendidas a prima, alcanzándose en el caso de los Bonos del Sur II un 12,6% de incremento sobre su valor facial. Muchos compraron ilusionados guiados por “economistas” que juraban que en 90 días podrían vender a un 20% de prima. Pero ocurrió todo lo contrario, a los 90 días solo podían ser vendidos al 80 por ciento de su valor. Las pérdidas desde entonces se han seguido acumulando y hoy día son enormes.
Quiero hacer notar que la calificación B+ que S&P le otorgó a la deuda emitida por PDVSA significa -en el lenguaje de la calificadora- que muy probablemente la petrolera estatal no podrá devolver el capital a los tenedores de bonos cuando llegue el momento de su maduración. Además no son valores garantizados, si en la fecha de vencimiento la petrolera no paga el estado venezolano no tiene obligación legal de hacerse cargo de la deuda, los poseedores de bonos se verían entonces obligados en el mejor de los casos a aceptar una serie interminable de renovaciones. Cuidado con eso.
