Las reservas internacionales del BCV son el último pastel que queda en el país. Todas las demás riquezas ya han sido devoradas.




Lentamente se va despejando el panorama oculto tras la famosa emisión de bonos PDVSA. Las sucesivas cortinas de humo que han lanzado las autoridades financieras sobre esta transacción ya no pueden ocultar los detalles mas evidentes.


Han hecho grandes esfuerzos para que todo se vea completamente legal e inocente, se trata simplemente de una emisión de deuda con el objetivo de pagar cuentas pendientes y sobre esto es poco lo que se puede discrepar, muchas empresas lo hacen pero con el peculiar gobierno de este país caben muchas sorpresas.




Analicemos las verdaderas necesidades de la empresa:


En primer lugar PDVSA debido a su feroz sequía de caja necesita urgentemente dólares para continuar con los elevados gastos de importación de las misiones y demás organismos sociales que dependen de la petrolera y también, por supuesto, para cubrir los descomunales gastos en el exterior del gobierno y su clientela política que la han convertido en una especie de Caja Chica, además de gastos operacionales propios en dólares. También le resulta preferible disponer de dólares para intervenir en el mercado paralelo, aprovechar el diferencial cambiario y de paso mantener cierto control.


Así que como vemos es mucho mejor para la petrolera conseguir dólares que bolívares y estar limitada solo a pagar deudas internas.




Partiendo desde este punto de vista interpretemos ahora las palabras que dijo el Sr. Merentes sobre las condiciones de emisión el día 25 de junio:



“Hay algo bien importante (en esta la emisión de bonos), no interviene ningún banco de inversión externa, es una cooperación entre instituciones del Estado, en este caso, una empresa: PDVSA y el ente emisor, que tiene toda la plataforma y el conocimiento correspondiente”




!!Ahh, los felices tiempos donde el banco de inversión americano Lehman Brothers, financiaba las emisiones de deuda PDVSA¡¡ (Lamentablemente se arruino, precisamente por negociar con bonos basura.)




Y en este lugar se encuentra la pista que puede conducirnos al crimen. Veamos, el Banco Central entonces va a funcionar como banco de inversión en esta emisión de bonos PDVSA, esto quiere decir que financiará la operación y servirá de intermediario para los compradores finales… y ahora viene la pregunta del millón: ¿la financiación prestada por el BCV será en bolívares o en dólares? y en este último caso ¿con cuales dólares podría financiar el BCV esta emisión de papeles? Pues muy sencillo queridos amigos con las Reservas Internacionales.


El negocio sería así: el BCV le entrega los U$ 2MM a la petrolera rojita, recibe los papeles y luego los reparte entre los posibles compradores o acreedores cobrando/pagando en bolívares o papeles.




Esto significaría por supuesto una merma importante en las RI pero en Venezuela no hay problema, en el próximo balance del BCV seguirán apareciendo las RI completas hasta el último centavo de conformidad con la nueva norma contable impuesta por el mismo Merentes que permite contar los papeles o deudas a cobrar a plazos menores de 90 días como activos. Lo que ya pasó en el FONDEN, el proceso de cambiar dólares contantes y sonantes por papel sin valor sigue su curso.




La conclusión es que DESPUES que haya sido llevada a cabo la operación de venta de bonos asistiremos a una pequeña bajada temporal en la cotización del dólar paralelo ocasionada por las ventas de PDVSA para aprovechar el diferencial cambiario y un moderado efecto multiplicador originado por la absorción de bolívares. Pero en cuanto este dinero se acabe la divisa estadounidense volverá a subir con fuerza batiendo récords debido a la debilitación de las reservas internacionales del país. En mi opinión todo este proceso no va a durar más allá de los 15 o 20 días posteriores a la emisión.


Los bonos entregados a los inversores o deudores internos no van a influenciar gran cosa el dólar paralelo ya que al ser negociables solo en bolívares son casi inútiles para el mercado permuta. La denominación en dólares solo será de alguna protección a los inversionistas en el caso de una devaluación oficial del bolívar, funcionando en ese sentido como una especie de bono TICC. Si es que hay alguien con tanta resistencia que puede esperar los dos años de maduración.

2 comentarios:

estos tipos son unos genios, pero del choreo, tremendo regalo que nos están haciendo a los Venezolanos.

Jajaja, nos va a dejar con las tablas en la cabeza hermano.
Estos son licenciados de la Misión Papagallo (agarrando aunque sea fallo).
Yo ya estoy mirando unos apartamenticos en Panama...